en qué países está prohibida la prostitución y en cuales es legal

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en qué países está prohibida la prostitución y en cuales es legal

¿Qué países tienen prohibida la prostitución y en cuáles es legal?



Tanto jurisprudencialmente como en el texto legal (art. 177 bis del C.P.) se establece la posibilidad de concurso medial entre estos dos delitos. No excluye necesariamente el concurso de leyes, pero encierra una pauta interpretativa que invita a inclinarse preferentemente por el concurso real, aunque no siempre es así, tanto en su modalidad ordinaria como medial. Estos centros, dependientes de la Dirección General de Prisiones, buscaban alejar a las prostitutas del espacio público y segregarlas del resto de presas, por considerarlas una mala influencia. Muchas de ellas llegaban a los reformatorios embarazadas y daban a luz en estos mismos centros, que normalmente estaban a cargo de órdenes religiosas.


En 1935, mediante la aplicación de las ideas del higienismo social, el gobierno de la II República declaró la prostitución como una forma de vida “no lícita” e “incompatible con la dignidad humana”. Al mismo tiempo, empezaba a aplicar la noción de “delito de contagio venéreo” y aplicaba la reclusión forzada de las mujeres contagiadas.  https://pasionclasificados.com/scorts/  del ejército sublevado y el ocaso del periodo republicano, el recientemente constituido Estado franquista se dedicó a diseñar mecanismos jurídicos con los que imponer su corpus moral. Quizá sorprenda que este proceso incluyó que la puritana dictadura que conocemos legalizara la prostitución durante más de una década.


Había una estatua de Tlazolteotl en el centro del patio, la diosa de la purificación, baños de vapor, comadronas, suciedad y una patrona de los adúlteros. Las autoridades religiosas creían que las mujeres deberían trabajar como prostitutas, si lo deseaban, solo en esos locales custodiados por Tlazolteotl. Sin embargo, la esclavitud sexual no se consideraba prostitución y era muy común durante el comercio de esclavos árabes durante la Edad Media y principios del período moderno. Mujeres y niñas del Cáucaso, África, Asia Central y Europa fueron capturadas y servidas como concubinas en los harenes del mundo árabe. Las prostitutas romanas eran mujeres muy educadas tanto para dar placer como para mantener una conversación con altura, e incluso había muchas de gran nivel que cobraban grandes cantidades de dinero, pero sólo ofrecían sus servicios para los más altos cargos. La ofrenda a las divinidades en forma de mujeres-prostitutas no alcanzó en Grecia una amplitud comparable a la que existió en el Próximo Oriente antiguo; no obstante, se conocen varios casos.


“En principio, la redacción es lo suficientemente amplia como para poder plantear incluir escenarios de este tipo, pero creo que la figura va dirigida a penalizar a quien consume lo que socialmente se ha consensuado como prostitución”, añade. En conversación con Newtral.es, María Acale, catedrática de Derecho Penal en la Universidad en la Universidad de Cádiz, explica que la tercería locativa “castiga al sujeto que con ánimo de lucro y de forma habitual destina un inmueble al ejercicio de prostitución”, es decir, “que se lucra con la prostitución ajena”. Se pretenden ofrecer coberturas y mejores condiciones a las trabajadoras e intentar evitar la opresión tradicional propia de toda esta industria, dotando a la mujer de capacidad de autonomía y autodeterminación para ejercer la prostitución. Lo que se pretende por quienes apoyan este modelo es la desaparición de la prostitución, sin distinguir entre la posibilidad  de ejercer la prostitución de manera voluntaria o forzada, al considerar que siempre tiene lugar en una situación de abuso o explotación. El modelo reglamentarista entiende que la prostitución es un mal menor e inevitable que no puede desaparecer. Por ello, y a pesar de la creencia de que es una práctica negativa para la sociedad, la mejor opción es su regulación.


En la difícil coyuntura social actual, se constata que algunas de las mujeres solo encuentran como posibilidad de subsistencia, para ellas y sus hijos e hijas, el mantenerse en y con el ejercicio de la prostitución. En cuanto a la edad, una buena parte de las mujeres acompañadas no superan los 35 años, siendo, por tanto, mujeres jóvenes en general y con un nivel educativo bajo, no suelen la mayoría de ellas tener estudios secundarios. Muchas de las mujeres acompañadas tienen hijos e hijas bajo su responsabilidad, bien en España, bien en su país de origen.


A continuación, se explicarán aquellas conductas que sí son delitos y se encuentran, por tanto, tipificadas en el Código Penal. Aunque existía una forma de prostitución consentida por el régimen, muchas mujeres prefirieron ejercer en la clandestinidad. Cuando se encontraba a una de estas prostitutas ejerciendo en el espacio público, era arrestada y sancionada con una multa, que normalmente era conmutada con estancias en la cárcel de quince días, por lo que se las empezó a apodar como “quincenarias”. En estos casos por la persona natural, siendo punible con pena privativa de libertad superior a dos años.


La prostitución se da en una variedad de formas, y su legalidad varía de un país a otro (a veces incluso de un estado o condado a otro). "Los hombres pueden no tener alternativas, pero no se les pasa por la cabeza. Se trata de una mezcla entre pobreza y desigualdad patriarcal", explica Beatriz Gimeno, feminista y exdirectora del Instituto de las Mujeres. Cuando se habla de prostitución se habla de prostitución  femenina porque las personas que la ejercen son mayoritariamente mujeres. "Su exclusión social en sus múltiples variedades es el factor determinante de la prostitución", declara Carracedo. Aunque las cifras son difíciles de conocer, la OIT estima que el 90% de la trata de  seres humanos son mujeres y niñas.


El Cihuacalli era un recinto cerrado con habitaciones, todas con vistas a un patio central. Los musulmanes sunitas, que constituyen la mayoría de los musulmanes en todo el mundo, creen que la práctica de nikah mut‘ah fue revocada y finalmente prohibida por el segundo califa sunita, Umar. Una prostituta registrada se llamaba meratrix, mientras que la no registrada se clasificaba en la categoría amplia prostibulae. Hubo algunas similitudes entre el sistema antiguo romano y griego, pero a medida que el Imperio creció, las prostitutas a menudo eran esclavas extranjeras, capturadas, compradas o criadas con el propósito de prostituirse.


Del mismo modo, se pueden delimitar áreas donde el ejercicio de la prostitución no estará permitido o se intentará reducir. Uno de los mayores ejemplos al respecto es la calle Montera en Madrid, donde durante décadas se ha ejercido la prostitución en la capital, pero en 2013 se planteó en el Ayuntamiento de Madrid la Ordenanza de Convivencia Ciudadana (que no fue aprobada) que contemplaba multas de hasta 750 euros a los clientes de la prostitución. En cambio, se implantaron medidas a partir de 2015 para sacar la prostitución de la calle Montera (instalación de cámaras de vigilancia con un objetivo disuasorio) o un mayor grado de limpieza. No debemos pensar que, porque la estructura social y familiar premiada por el régimen argumentara que necesitara de la prostitución para que los “vigorosos varones descargaran sus instintos sexuales”, concebidos en este momento como irreprimibles; las prostitutas no fueran objeto del paternalismo en el marco de la misericordia cristiana. La Iglesia, Acción Católica y la Sección Femenina de la Falange, en pos de mantener los valores sacros que caracterizaban al régimen, encabezaron campañas con el objetivo de recristianizar y redimir a las que se conocían como “mujeres caídas”.